Centroamérica impulsa sus exportaciones agrícolas: señales de recuperación y retos por delante

Durante 2025, varios países centroamericanos reportaron un crecimiento importante en sus envíos agrícolas, marcando un repunte tras años de volatilidad global. Este movimiento no sólo refleja una mayor resiliencia del sector rural, sino también el conjunto de estrategias, desafíos y oportunidades que definen la nueva fase comercial de la región.

Nicaragua: salto del 22,3 %

Uno de los casos más destacables es el de Nicaragua. Sus exportaciones agrícolas alcanzaron US$1.937 millones, lo que representa un aumento del 22,3% frente al mismo período del año anterior. Este crecimiento lo reporta el portal Agrolatam y evidencia una recuperación robusta en rubros agrícolas clave.

La diversificación de mercados externos, una tendencia creciente hacia productos con valor agregado y una demanda internacional relativamente firme han sido factores que han reforzado esta expansión.

Guatemala: aspiraciones, pero frenos internos

Guatemala también proyecta ambiciones para elevar sus exportaciones agrícolas. Al cierre de 2025, el sector agrícola del país sumó US$4.092 millones y representó cerca del 60% del valor exportado por frutas, seguido por café diferenciado (22%) y cardamomo (8%) indica Prensa Latina.

No obstante, el impulso está condicionado por cuellos de botella: falta de aprobación de leyes sectoriales clave, estudios fitosanitarios pendientes, retrasos en certificaciones contra plagas como la mosca de la fruta, y proyectos agrícolas detenidos. Por ejemplo, exportadoras de melón en el corredor seco han postergado inversiones por US$1,5 millones, pendientes de permisos estatales

Costa Rica: alerta por posible impacto arancelario

Costa Rica, otro exportador agrícola significativo en Centroamérica, enfrenta riesgos ante nuevas tarifas impuestas por EE. UU.: un informe de Deloitte sugiere que productos como piña, banano y café podrían resentirse si las tasas actuales (pasaron del 10% al 15%) persisten señala Revista EyN.

El estudio proyecta que si el arancel de 15% se mantiene, el crecimiento económico nacional podría bajar de 3,56% a 3,39%, al tiempo que parte de la brecha exportadora se ampliaría por la pérdida de competitividad frente a otros países.

Factores comunes que explican el repunte agrícola

  1. Mejora en precios internacionales — Rubros como frutas tropicales han experimentado una recuperación de valor en los mercados globales, favoreciendo márgenes para los productores latinoamericanos (México, Perú, Colombia) y con reflejo en Centroamérica.

  2. Diversificación de destinos — No depender exclusivamente de EE. UU.; algunos productores están explorando mercados en Europa, China, Medio Oriente y el Sudeste Asiático.

  3. Mayor adopción tecnológica — Inversiones en sistemas de riego, control fitosanitario, trazabilidad y empaques que cumplen estándares globales comienzan a verse en zonas agrícolas de Honduras, Guatemala y Nicaragua.

  4. Alianzas público-privadas y cadenas de valor integradas — Apoyo institucional más activo, certificaciones, agrupamientos de productores y logística conjunta que reducen costos postcosecha.

Desafíos persistentes

  • Riesgo regulatorio y aranceles: Nuevas tarifas en EE.UU. y políticas proteccionistas globales pueden revertir ganancias de competitividad.

  • Infraestructura logística: Carreteras rurales precarias, puertos con capacidad limitada y falta de conectividad interior siguen siendo barreras importantes para el sector agrícola exportador.

  • Sanidad agrícola y certificaciones fitosanitarias: La falta de estudios y certificaciones, como en el caso de Guatemala, priva a productores de acceder a mercados exigentes.

  • Vulnerabilidad climática: Sequías, inundaciones y eventos extremos pueden interrumpir producción y calidad, inexorablemente impactando los tiempos de exportación.

Hacia dónde mover la aguja

Para consolidar este inicio de repunte, Centroamérica debe fortalecer:

  • Los mecanismos de apoyo institucional para agilizar permisos, certificaciones y financiamiento.

  • La mejora de infraestructura agrícola y logística interna.

  • Estrategias de acceso a mercados diversificados más allá de EE. UU.

  • Incentivos para productos con valor agregado y sostenibilidad como diferenciadores competitivos.

Este renacer del agro representa una ventana de oportunidad crítica para que la región se posicione con mayor fuerza en la oferta global de alimentos, frutas y productos agrícolas.