Logística sostenible: la transformación que redefine el comercio regional

La transformación verde del transporte de carga se ha convertido en uno de los principales desafíos estratégicos para América Latina. El crecimiento del comercio internacional, la expansión del comercio electrónico y el aumento de los flujos logísticos han incrementado la demanda de transporte, pero también su impacto ambiental.

Actualmente, establece la Organización Latinoamericana de Energía (OLACDE), el sector transporte es responsable de cerca del 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en la región, lo que ha impulsado la búsqueda de modelos logísticos más sostenibles y eficientes. En este contexto, la descarbonización del transporte de carga se ha posicionado como un eje clave de las políticas públicas y las estrategias empresariales.

Organismos internacionales y gobiernos coinciden en que la transición energética en la logística no solo responde a compromisos climáticos, sino también a necesidades de competitividad. Las empresas exportadoras enfrentan presiones crecientes para reducir su huella de carbono y reportar indicadores ambientales en sus cadenas de suministro, especialmente en mercados como Europa.

Uno de los pilares de esta transformación es la electrificación de las flotas de transporte. En diversos países de la región, como Chile, Brasil, México y Colombia, ya se encuentran en operación camiones eléctricos en rutas urbanas y en sectores industriales como la minería. Estos vehículos han demostrado ser viables en trayectos relativamente cortos y operaciones con rutas predecibles, aunque todavía enfrentan limitaciones de autonomía y tiempos de recarga frente a los camiones diésel tradicionales.

En paralelo, están surgiendo alternativas energéticas complementarias para el transporte pesado de larga distancia. Entre ellas destacan el hidrógeno verde, el biodiésel avanzado y el hidrobiodiésel (HVO), que pueden reducir significativamente las emisiones de CO₂. En América Latina ya existen corredores piloto para camiones de hidrógeno y proyectos que buscan impulsar su adopción en el transporte de carga, especialmente en países con abundantes recursos renovables.

El País publicó que, otro componente fundamental de la logística verde es la digitalización y optimización de operaciones. El uso de plataformas tecnológicas, inteligencia artificial y sistemas de gestión de flotas permite planificar rutas más eficientes, reducir tiempos muertos y mejorar el consumo energético. Estas herramientas pueden disminuir la ociosidad de los vehículos, optimizar la utilización de la infraestructura y reducir las emisiones asociadas a la operación logística.

A futuro, la transformación verde del transporte de carga latinoamericano dependerá de una combinación de inversión, innovación tecnológica y coordinación regional. Instituciones financieras multilaterales ya están movilizando recursos significativos para impulsar sistemas logísticos más sostenibles y resilientes, con proyectos orientados a electrificación, modernización de corredores logísticos y transporte de bajas emisiones. Este proceso, aunque gradual, apunta a redefinir la competitividad del sector logístico en América Latina en las próximas décadas.

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