Tifón Dolphin pone en alerta a los principales puertos de China y amenaza con nueva congestión

El tifón Dolphin avanza hacia la costa oriental de China y ya genera interrupciones relevantes en uno de los principales corredores portuarios del mundo. La mayor preocupación se concentra en Ningbo-Zhoushan, el puerto de mayor tonelaje del planeta, ubicado prácticamente dentro del corredor previsto de la tormenta. En la zona se suspendieron operaciones portuarias y cientos de embarcaciones buscaron refugio ante previsiones de vientos intensos y oleaje que podría alcanzar entre 5 y 8 metros frente a Zhejiang.

Zhejiang elevó su respuesta de emergencia al máximo nivel, mientras las autoridades adoptaron medidas preventivas en puertos, rutas marítimas y zonas costeras. El complejo de aguas profundas de Yangshan en Shanghai, algo más al norte de la trayectoria principal, también enfrenta restricciones: los buques comenzaron a abandonar preventivamente el área y las autoridades aplicaron medidas de seguridad ante el deterioro esperado de las condiciones marítimas.

El impacto podría extenderse más allá de las terminales. Las lluvias intensas y el viento amenazan carreteras, conexiones ferroviarias y movimientos de camiones en Zhejiang y el delta del río Yangtsé, aumentando el riesgo de interrupciones en la cadena logística terrestre que alimenta a los puertos más activos del mundo.

El mayor problema podría llegar después del paso del tifón

Para el transporte marítimo, el efecto más importante probablemente se producirá tras el paso del tifón. Una vez que los puertos reabran, los buques retenidos o desviados deberán sumarse a las escalas ya programadas, aumentando el riesgo de congestión y pérdida de ventanas de atraque. Esto puede traducirse en retrasos de varios días, agrupamiento de portacontenedores, omisiones de escala y cambios en itinerarios hacia otros puertos asiáticos.

Efecto cascada en hubs regionales

Las alteraciones también podrían trasladarse posteriormente a hubs como Busan, Singapur y terminales del sudeste asiático que reciben transbordo desde los puertos chinos. Autoridades meteorológicas chinas han advertido que Dolphin podría generar vientos y precipitaciones más intensas que el tifón Bavi, que ya provocó importantes disrupciones portuarias en julio de 2026.

El escenario más probable es una interrupción significativa de las operaciones durante el fin de semana y el inicio de la próxima semana. Sin embargo, la magnitud real del impacto dependerá de cuánto tiempo permanezcan cerrados Ningbo-Zhoushan y Yangshan y de la velocidad con que puedan recuperar sus operaciones normales.

El lunes será una jornada clave para medir la dimensión del problema. La reapertura de terminales, el número de buques esperando fondeo y las primeras omisiones de escala permitirán determinar si Dolphin deja una disrupción temporal o deriva en una nueva ola de congestión en los principales puertos chinos, con consecuencias para las cadenas de suministro que abastecen a los mercados de América, Europa y el Pacífico.

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