SK Gas habría pagado US$5,3 millones para asegurar el tránsito del gasero G. Spirit por el Canal de Panamá el próximo 1 de septiembre, estableciendo un nuevo récord en el sistema de subastas de la vía interoceánica. El monto fue reportado por Bloomberg, aunque la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no confirmó públicamente la cifra individual debido al carácter confidencial de estas operaciones bajo la modalidad Best Offer.
El nuevo máximo supera los US$4,6 millones ofrecidos anteriormente para el paso del transportador de GLP G. Arete. Días antes, el propietario del portacontenedores Seaspan Benefactor, operado comercialmente por Ocean Network Express, habría desembolsado cerca de US$4 millones para obtener una salida anticipada y evitar una espera que en ese momento llegaba a diez días. Estas cifras corresponden exclusivamente a la oferta ganadora por un cupo y no al costo total del tránsito.
Las demoras también han seguido aumentando. Datos de Argus Media situaban inicialmente las esperas de los buques neopanamax sin reserva entre diez y once días, pero las actualizaciones más recientes elevan el extremo máximo hasta 17 días. La ACP ha insistido en que la mayoría de las naves reserva con anticipación y que solamente un cupo confirmado garantiza una fecha de tránsito.
Crisis hídrica y presión de demanda energética
La presión responde al efecto combinado de mayor demanda y menor disponibilidad de agua. La crisis en Oriente Medio desvió hacia el Canal parte de los flujos energéticos entre Estados Unidos y Asia, mientras las precipitaciones acumuladas entre mayo y agosto se ubicaron 34% por debajo del promedio histórico y los aportes de agua a la cuenca disminuyeron 44%.
Reducción de cupos desde septiembre
Desde el 3 de septiembre, el Canal reducirá su capacidad a nueve tránsitos neopanamax y 25 panamax diarios. A partir del 15 de septiembre, los cupos panamax bajarán a 23, dejando el total en 32 cruces por día. Algunas subastas también serán segmentadas por tipo de nave, aunque los portacontenedores completos de mayor capacidad mantendrán prioridad dentro de las competencias en las que estén autorizados a participar.
¿Quién paga finalmente los US$5 millones?
La pregunta sobre quién absorbe estos montos no tiene una respuesta única. El propietario u operador presenta inicialmente la oferta, pero la distribución del gasto depende del contrato de fletamento y los acuerdos comerciales. En el caso del Seaspan Benefactor, los US$4 millones equivaldrían a unos US$400 por TEU si se utilizara toda su capacidad nominal, aunque no existe evidencia de que ONE haya traspasado directamente ese valor a cada embarcador.
Las navieras pueden absorber parte del gasto o intentar recuperarlo mediante tarifas, recargos y ajustes de servicios. Para los propietarios de carga, el riesgo no se limita a pagar más: la escasez de cupos puede traducirse en mayores tiempos de tránsito, roleos y menor confiabilidad. Las ofertas récord muestran que, en el actual mercado marítimo, asegurar que un buque llegue a tiempo puede costar más de US$5 millones.
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