La verdadera competencia entre los fabricantes automotrices tradicionales y las nuevas marcas chinas no se está librando en Europa ni en Estados Unidos, sino que en las economías en desarrollo.
EMOL ha publicado recientemente que, América Latina, África, Oriente Medio, Asia Central y el Sudeste Asiático- es donde los vehículos del gigante asiático están desplazando rápidamente a las marcas más tradicionales. El principal motor del éxito chino es su bajo precio. En los países emergentes, el costo es un factor decisivo, y los autos chinos son considerablemente más baratos que los europeos, japoneses, coreanos o estadounidenses. Esta brecha, recoge un artículo de motor1.com, es especialmente notoria en el segmento de los vehículos eléctricos, donde las marcas chinas no sólo ofrecen modelos más accesibles, sino que también con tecnología avanzada.
Ante esta potente arremetida, agrega el reporte, las consecuencias son evidentes y los grandes perdedores son los fabricantes automotrices más tradicionales. Marcas como Toyota, Nissan, Honda, Hyundai, Kia, Fiat, Renault y Volkswagen están viendo como su participación se reduce en varios de estos mercados. Incluso las estadounidenses Chevrolet y Ford comienzan a sentir la presión.
Si bien el desembarco de las marcas chinas a Estados Unidos y Europa se ha dado a un ritmo moderado, en los mercados emergentes ganan terreno con velocidad, dominando ampliamente en países como Brasil, Tailandia, Israel y Australia.
En el gigante sudamericano su participación subió del 6,8% en 2024 al 9,1% en 2025, situando al conjunto de fabricantes chinos en el cuarto lugar, solo detrás de Fiat, Volkswagen y Chevrolet. En Australia, su cuota llegó al 16,7%, lo que representa un salto de 5,3 puntos en un año. El fenómeno se repite en otras regiones. En Ucrania, BYD pasó del 3% al 7,7% en un año, desplazando a Toyota y Renault.
En Chile, marcas como GWM y Changan les ganan terreno a las marcas estadounidenses, mientras que en Colombia BYD ingresó al top 10 de ventas, superando a Ford. En Indonesia, los fabricantes chinos ya alcanzan la sexta posición. La expansión es particularmente fuerte en mercados como Tailandia e Israel, donde las marcas chinas alcanzan cuotas superiores al 30%.
También destacan Chile con 30,9%, Ecuador con 29,9% y Uruguay con 26,4%. Además, Uruguay e Israel lideran el crecimiento más acelerado respecto al año anterior, con aumentos de 12,6% y 11,5%, respectivamente.
Con esta tendencia, precisa el reporte de motor1.com, China se consolida como el protagonista indiscutido de la industria automotriz global, imponiendo una competencia directa a los fabricantes históricos que ahora mueven sus piezas para recuperar terreno en medio de un escenario complejo.





