Especialistas reunidos en el conversatorio “Oportunidades del 2026 para la Economía Mexicana y su Comercio Exterior”, organizado por MUNDI, analizaron el desempeño reciente de México en comercio exterior, inversión y empleo, así como los factores que podrían definir la economía del país en 2026. Entre los temas destacados se mencionaron la revisión del T‑MEC, el crecimiento moderado previsto, el papel del nearshoring y el impacto potencial de la Copa Mundial FIFA 2026.
En el diálogo participaron Gabriela Gutiérrez, presidenta nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF); Guillermo Bernal, director de Asuntos Públicos de la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham México); Diego López, economista senior en BBVA Research y Sonny Tabares, VP de Riesgo y Crédito en MUNDI. Los especialistas señalaron que, pese al crecimiento moderado que tuvo el país en 2025 (un incremento de 0.7 % PIB oportuno, respecto a 2024), México cuenta con elementos que abren una ventana de oportunidad para fortalecer su comercio exterior y su integración regional en este 2026.
Comercio Internacional: con dinamismo exportador
México registró un cambio en su balanza comercial al pasar de un déficit de 18,541 millones de dólares en 2024 a un superávit de 771 millones en 2025, con exportaciones totales de 664,837 millones de dólares e importaciones de 664,066 millones. Estados Unidos concentró 83.70% de las exportaciones, con crecimiento de 8.8%, mientras que el resto del mundo representó 16.30%, con alza de 11.8%. El 92% de las exportaciones correspondió a bienes manufacturados.
Los especialistas señalaron que la revisión del T‑MEC prevista para julio de 2026 será un punto de inflexión para la economía mexicana. Guillermo Bernal, de AmCham México, indicó que “el tratado está en revisión, no en renegociación, y seguirá siendo clave para dar certidumbre dentro de un sistema de coproducción”.
Entre los posibles escenarios se contempla su renovación por 16 años adicionales o, en caso de no alcanzarse un consenso, revisiones anuales durante una década; además, se anticipan discusiones sobre reglas de origen más estrictas, particularmente en sectores automotriz y manufacturero, así como mayor presión para limitar insumos chinos en cadenas regionales de valor, representando tanto un riesgo como una oportunidad para profundizar la integración productiva de México en Norteamérica. Aún con esto, los especialistas coincidieron en que lo viene en julio no será una renegociación como tal, sino una oportunidad para consolidar a Norteamérica como un bloque de coproducción.
Crecimiento económico: moderado y con choques en precios
Las expectativas del IMEF prevén un crecimiento de 1.3% para 2026, en línea con estimaciones de Banco de México y la OCDE, y por debajo de la previsión del FMI de 1.5%. La inflación esperada para el cierre de 2026 se ubica en 3.95%, mientras BBVA Research estima 3.8%. Diego López, economista de BBVA Research, señaló que el crecimiento requiere coordinación entre sector público y privado y destacó el impacto de aranceles en autopartes y el papel de la energía en la discusión del T‑MEC.
Inversión y empleo: con desafíos estructurales
México alcanzó casi 41 mil millones de dólares en Inversión Extranjera Directa al tercer trimestre de 2025, pero la expectativa para 2026 es apenas superar los 40 mil millones. El flujo depende principalmente de reinversión de utilidades, lo que refleja limitaciones para atraer nuevos capitales. El IMSS reportó 23.9 millones de empleos en 2025, con 278,697 nuevos puestos, uno de los desempeños más bajos en dos décadas. BBVA Research estimó crecimiento de empleo formal de 1.3% en 2025, que se reduce a 0.3% sin considerar plataformas digitales.
Copa Mundial FIFA: catalizador de inversión y visibilidad internacional
Los especialistas coincidieron en que la Copa Mundial FIFA 2026 tendrá efectos más allá de la derrama económica inmediata, al impulsar inversiones en infraestructura y fortalecer la visibilidad internacional del país. Sonny Tabares, de MUNDI, señaló que “la Copa Mundial FIFA 2026 nos coloca en el radar de la inversión extranjera; el reto es convertir esa visibilidad en crecimiento resiliente y de largo plazo”.
De la incertidumbre de 2025 a la oportunidad en 2026
Los participantes coincidieron en que el país enfrenta bajo crecimiento estructural, presión inflacionaria e incertidumbre institucional, pero mantiene ventajas competitivas como la cercanía con Estados Unidos y su red de tratados comerciales. Gabriela Gutiérrez, del IMEF, señaló que “la solución pasa por una interrelación estratégica entre empresas y gobierno”. Los especialistas concluyeron que el reto será transformar la incertidumbre en oportunidad mediante disciplina macroeconómica, certidumbre regulatoria y financiamiento estratégico.
Fuente: eSemanal





