Los centros logísticos multimodales ganan protagonismo en América Latina. Son clave para mejorar la eficiencia del comercio y reducir los costos operativos. En 2025, estos nodos de conexión entre modos de transporte terrestre, marítimo, ferroviario y aéreo impulsan una logística más integrada y ágil.
Tal como publica Protagonista, un centro logístico multimodal permite que la carga se traslade entre distintos medios de transporte sin perder trazabilidad ni tiempo. Además, concentra servicios como almacenamiento, despacho aduanero y distribución regional. Esto lo convierte en un motor para el desarrollo económico y comercial. Brasil lidera la región con el Complejo Multimodal de Rondonópolis. Este nodo conecta el transporte ferroviario con el terrestre y mejora la salida de granos hacia el puerto de Santos. En México, la Plataforma Logística de Hidalgo avanza como punto estratégico entre el centro del país y los puertos del Golfo y el Pacífico.
En Perú, el desarrollo del Terminal Portuario de Chancay, con inversión china, proyecta un nuevo hub logístico para conectar Asia y Sudamérica. Por su parte, Uruguay consolida su posición con la Plataforma Logística de Montevideo, que combina puerto, zona franca y depósito aduanero.
Estos centros también atraen inversión extranjera directa, pues reducen tiempos de tránsito y mejoran la competitividad de las exportaciones. Además, al integrar la tecnología, permiten trazabilidad, monitoreo en tiempo real y control de emisiones.
No obstante, aún existen desafíos. La falta de infraestructura complementaria, las demoras aduaneras y la necesidad de marcos normativos modernos limitan su potencial. Para avanzar, se requieren políticas públicas sostenidas y colaboración público-privada.
En definitiva, los centros logísticos multimodales no sólo mueven mercancías. También integran países, generan empleo y acercan a América Latina a los estándares logísticos globales.
Centroamérica
Los centros logísticos multimodales en Centroamérica están emergiendo como pilares estratégicos para el comercio regional e internacional. Estas plataformas integran distintos modos de transporte —marítimo, terrestre, aéreo y ferroviario— en un sólo nodo logístico, permitiendo una mayor eficiencia en el traslado de mercancías.
Países como Panamá, gracias a su posición geográfica y al Canal, han liderado el desarrollo de estos centros, impulsando inversiones públicas y privadas que buscan reducir costos logísticos, mejorar los tiempos de tránsito y atraer nuevas rutas comerciales hacia y desde América Latina.
Esta infraestructura multimodal no sólo dinamiza el comercio exterior, sino que también fortalece las cadenas de suministro internas, especialmente en sectores como el agroindustrial, el manufacturero y el tecnológico. Además, los centros logísticos multimodales están siendo clave en la atracción de zonas francas y en la creación de empleos calificados.
Sin embargo, su desarrollo enfrenta desafíos como la modernización aduanera, la conectividad vial y digital, y la coordinación entre países, lo que plantea una oportunidad urgente para fortalecer la integración logística regional centroamericana.





