Durante el primer semestre de 2025, los dispositivos Android en Latinoamérica enfrentaron una explosión de amenazas móviles. Según el último Threat Report de ESET, los casos de adware y aplicaciones fraudulentas crecieron un 160% a nivel global.
ADN Radio publica que, en la investigación destaca especialmente el caso de Kaleidoscope, un esquema que engaña a las redes publicitarias y afecta gravemente la experiencia de los usuarios. El fraude funciona mediante una táctica engañosa: los atacantes crean una app señuelo aparentemente legítima, que luego duplican en versiones maliciosas subidas a tiendas de terceros con menores controles. Ambas comparten el mismo ID, lo que permite a los atacantes simular vistas legítimas de anuncios y recibir ingresos mientras inundan los dispositivos con publicidad, ralentizan el sistema, consumen batería y recolectan datos sin permiso.
Brasil, México, Perú y Argentina figuran entre los países más afectados, sólo detrás de Turquía a nivel mundial. En la región, este tipo de adware ya representa el 28% de todas las detecciones móviles. Desde ESET explican que muchas de estas apps tienen íconos genéricos, no muestran interfaz al abrirse y lanzan anuncios sin que el usuario interactúe.
Ante este panorama, ESET recomienda instalar apps solo desde tiendas oficiales, revisar los permisos solicitados, prestar atención a comportamientos sospechosos y utilizar soluciones de seguridad móvil que detecten adware y aplicaciones potencialmente no deseadas (PUAs).
“Detectar estas amenazas puede ser difícil, pero adoptar buenas prácticas puede marcar la diferencia entre una experiencia segura y una exposición innecesaria”, afirma Camilo Gutiérrez Amaya, jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.
Centroamérica
En Centroamérica, los fraudes publicitarios en dispositivos Android también se han convertido en una amenaza creciente para usuarios y anunciantes. Este tipo de estafa, que incluye clics falsos, instalaciones simuladas y actividades automatizadas a través de malware o apps maliciosas, afecta particularmente a mercados con alta penetración de dispositivos móviles y escasa regulación digital.
Muchas veces, los usuarios son engañados para descargar aplicaciones aparentemente inofensivas que operan en segundo plano generando ingresos fraudulentos. Esta práctica no sólo distorsiona las métricas publicitarias, sino que también consume datos móviles, afecta el rendimiento del dispositivo y pone en riesgo la privacidad de los usuarios. La falta de una supervisión tecnológica robusta y de campañas de concienciación agrava el problema en la región.





