El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, llamó este martes a los países de América Latina, ricos en tierras raras, a realizar reformas «ambiciosas» para «aprovechar» que la economía global necesita sus minerales críticos.
El Economista publicó que, potencias económicas mundiales como Estados Unidos, Japón y Francia redoblan sus esfuerzos para cortar su dependencia de China en el suministro de tierras raras y otros minerales críticos esenciales para la transición energética y digital.
En este contexto, los países de América Latina aparecen como una alternativa. Estados Unidos tiene los ojos puestos en Brasil, Chile y Argentina, entre otros, mientras que la UE espera un mejor suministro desde México con la actualización de su acuerdo comercial.
«El mundo está ofreciendo a América Latina y el Caribe una oportunidad sin precedentes», aseguró Cormann, al inicio del 18º Foro Económico Internacional de la OCDE sobre esta región, celebrado en su sede en París.
Para el funcionario australiano, «las cadenas de suministro globales se están reconfigurando, la demanda de minerales críticos está creciendo y la región tiene exactamente lo que los mercados globales necesitan».
El secretario general de la OCDE, que citó como otros potenciales de la región las energías limpias, la capacidad agrícola y una población joven y dinámica, llamó a los países de la región a «actuar ahora» y a «aprovechar» esta oportunidad.
Para ello, precisó que se necesitan «reformas ambiciosas» que lleven a una mayor movilización de la inversión privada, una mayor integración regional, un fortalecimiento de las instituciones públicas y más productividad laboral.
Brasil tiene más de 20 millones de toneladas de tierras raras, la segunda mayor reserva mundial detrás de China, según estimativas del Servicio Geológico estadounidense (USGS), pero tiene una exportación marginal.
Bolivia, Argentina y Chile, por su parte, tienen importantes reservas de litio, mientras que Chile y Perú destacan en cobre y Cuba, en cobalto, entre otros, según el Banco de Desarrollo de América Latina y El Caribe (CAF).
Centroamérica
Los países de Centroamérica han comenzado a prestar mayor atención al papel que pueden desempeñar en la cadena global de suministro de minerales críticos, impulsados por la creciente demanda de materias primas esenciales para la transición energética y las nuevas tecnologías.
Aunque la región no posee las mismas reservas de litio, cobre o tierras raras que otras zonas de América Latina, varios gobiernos están fortaleciendo sus capacidades de exploración geológica, actualización de marcos regulatorios y atracción de inversiones para identificar y desarrollar recursos estratégicos que puedan generar valor económico en el largo plazo.
En este contexto, naciones como Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá han impulsado iniciativas destinadas a modernizar sus sectores mineros, promover estándares ambientales más exigentes y mejorar la transparencia en la gestión de los recursos naturales.
Al mismo tiempo, organismos regionales y entidades multilaterales han fomentado la cooperación técnica para fortalecer el conocimiento geológico, facilitar el intercambio de información y diseñar políticas que permitan aprovechar de manera sostenible los minerales considerados clave para industrias como la electromovilidad, las energías renovables y la fabricación de baterías.
Las estrategias centroamericanas también buscan ir más allá de la simple extracción de materias primas. Cada vez existe un mayor interés por desarrollar encadenamientos productivos, infraestructura logística y capacidades industriales que permitan captar una mayor proporción del valor agregado asociado a estos recursos.
En un escenario marcado por la competencia global por asegurar el suministro de minerales críticos, Centroamérica aspira a posicionarse como una región confiable para la inversión, combinando sostenibilidad, seguridad jurídica e integración regional para aprovechar las oportunidades que ofrece la transición energética mundial.





