El evento se realizó en el Hotel Camino Real de Ciudad de Guatemala. La actividad está dirigida a emprendedores, empresarios e importadores que buscan comprar en China con más criterio, calcular mejor sus costos y evitar errores que pueden salir caros.
Importar desde China puede ser una gran oportunidad para hacer crecer un negocio, pero también puede convertirse en una experiencia costosa si se toman decisiones sin información. Bajo esa premisa, Servicios Especializados de Aduana y Logística, S.A. —SEAL— realizará el evento “Cómo domar al gran dragón: estrategias para las importaciones exitosas desde China”, una jornada práctica orientada a quienes quieren entrar o mejorar su participación en el comercio internacional.
La actividad se llevó en el Hotel Camino Real, Ciudad de Guatemala. La inversión es de Q500 por persona y los cupos son limitados, según la información oficial del evento.
La propuesta de SEAL apuntó a un problema común entre importadores nuevos y empresas en crecimiento: muchos se enfocan solo en el precio del producto, pero dejan fuera variables clave como proveedor, flete, impuestos, documentación, tiempos de tránsito, riesgos legales y costos reales de nacionalización. En comercio exterior, una mala decisión puede comerse el margen antes de que la mercancía llegue a bodega.
El evento estuvo pensado para tres perfiles: exploradores, que están evaluando si importar es viable; ejecutores, que ya quieren iniciar operaciones pero buscan hacerlo correctamente; y escaladores, empresas o importadores que ya compran en el exterior y quieren optimizar sus procesos.
Durante la jornada participaron Amy Zepeda, Angélica Herrera y Cindy Patzán, quienes abordaron buenas prácticas de importación, criterios para tomar mejores decisiones, gestión de riesgos, logística y variables críticas dentro de la cadena de importación.
Entre los principales beneficios anunciados por SEAL están obtener claridad sobre qué comprar y qué evitar, desarrollar criterio para evaluar proveedores, entender el costo real de importar, identificar riesgos comerciales, logísticos y legales, y definir si conviene avanzar o replantear una estrategia de importación.
El título del encuentro resumió bien el desafío: China puede ser un “gran dragón” para los negocios, lleno de oportunidades, pero también complejo para quienes no conocen sus reglas. Para los importadores guatemaltecos, la jornada aparece como una oportunidad para ordenar decisiones antes de comprometer capital y reducir errores en una cadena donde cada documento, proveedor y costo oculto puede marcar la diferencia.
En un contexto donde más empresas buscan diversificar proveedores y acceder a productos competitivos desde Asia, capacitarse antes de importar ya no es un lujo: es parte de la estrategia. Y ese parece ser el mensaje central de SEAL: antes de lanzarse al mercado chino, hay que aprender a leerlo, calcularlo y gestionarlo con método.





