El Puerto de Chancay no es solo una obra de ingeniería; es el despertar de la relevancia geopolítica del Perú en el Pacífico Sur. En una reciente entrevista, José Ignacio de Romaña, director de Cosco Shipping Ports Chancay Perú, destacó que el terminal ya está operando con cifras récord, pero advirtió que para alcanzar su máximo potencial, el país debe resolver sus cuellos de botella en infraestructura interna.
Cifras de un gigante que ya camina
A poco más de un año de su apertura, el impacto de Chancay es tangible. Según De Romaña, el puerto ya ha generado:
- Impuestos: Más de 1,000 millones de soles para la nación.
- Movimiento de carga: Más de 2,400 millones de dólares en mercancías.
- Productividad: Supera los 340,000 contenedores gestionados.
Lo más sorprendente es que el Puerto del Callao también ha crecido cerca de un 10%, lo que demuestra que Chancay no vino a «quitar» mercado, sino a liberar una «manguera atorada» de comercio exterior que el Perú no podía procesar.
La receta para el «Singapur Sudamericano»
De Romaña enfatiza que Chancay es la puerta de entrada de Asia (un mercado de 4,000 millones de personas) hacia Sudamérica. Sin embargo, para dejar de ser solo un país extractor y convertirse en un Hub logístico e industrial, propuso tres ejes de infraestructura crítica:
Revolución Agrícola e Hídrica: Pasar de 250,000 hectáreas a 1 millón de hectáreas cultivables mediante proyectos de irrigación pendientes. Esto podría quintuplicar las agroexportaciones, que hoy ya superan los 13,000 millones de dólares.
Interconectividad Ferroviaria: La construcción de dos grandes trenes: el Tren Bioceánico (Brasil-Perú) para captar la carga de soya y madera del gigante sudamericano, y el Tren de la Costa (Tumbes a Tacna) para reducir el sobrecosto logístico del 25% que hoy castiga al país.
Zonas Económicas Especiales (ZEE): Dejar de vender materias primas (como harina de pescado o concentrados de cobre) para manufacturar bienes de capital y productos con valor agregado dentro del territorio peruano.
El Turismo como «Plan Nación»
Finalmente, el director de Cosco Shipping planteó un desafío: el turismo debe ser el motor que sostenga al país cuando los recursos no renovables se agoten. Propone la meta de 30 a 40 millones de turistas para el 2050 (similar a México), lo que obligaría al Estado a mejorar sistemáticamente la seguridad, la educación y la salud.
«Chancay nos ha demostrado que la infraestructura posibilita las demás inversiones. Es el corazón que bombea, pero necesitamos que las venas (carreteras y trenes) lleven ese oxígeno a todo el cuerpo del país», concluyó De Romaña.
Por Redacción MasContainer
Entrevista de Marco Loret de Mola a José Ignacio de Romaña en «Perú Potencia» (enero 2026).





