Los países europeos están pagando mucho más por las importaciones de petróleo este año, tras las tensiones registradas en Oriente Medio en febrero de 2026. Los consumidores ya se enfrentan a precios más altos de la gasolina y el gasóleo. Ahora, la factura de las importaciones de la UE refleja hasta qué punto se han disparado los costes.
En el segundo trimestre de 2026, publica Euronews en español, la UE gastó una media de 27.600 millones de euros al mes en importaciones de petróleo, un 55,8% más que los 17.700 millones mensuales de media registrados en 2025.
En cambio, el volumen de petróleo importado apenas varió. Solo aumentó un 1,2%, al pasar de 36,3 millones de toneladas mensuales en 2025 a 36,7 millones en el segundo trimestre de 2026. Es decir, la UE pagó 9.900 millones de euros más al mes. El coste por tonelada también aumentó, de 487 a 750 euros en el mismo periodo, hasta situarse prácticamente en el máximo registrado en 2022.
¿Por qué se dispara la factura?
La razón principal es el encarecimiento del crudo. «La media mensual del precio del Brent en el segundo trimestre de 2026 es un 49,5% superior a la media mensual de 2025, lo que supone un incremento de 34 dólares por barril», explicó a ‘Euronews Business’ el profesor Xiaoyi Mu, de la Universidad de Dundee.
Recordó que, en 2025, alrededor de 20 millones de barriles diarios de petróleo y productos petrolíferos, aproximadamente el 20% del consumo mundial diario, se exportaban a través del estrecho de Ormuz. «Cuando se corta casi el 20% de la oferta mundial, el precio tiene que subir para equilibrar el mercado», señaló.
El coste por tonelada ilustra la situación. En el segundo trimestre de 2026, la UE pagó 750 euros por cada tonelada de petróleo importado. Es el segundo nivel más alto desde 2021, solo dos euros por debajo del máximo registrado en el segundo trimestre de 2022. A finales de 2025, una tonelada costaba 435 euros. El precio subió a 498 euros en el primer trimestre de 2026 antes de dispararse hasta los 750 euros en el segundo.
Szymon Kardas, investigador sénior del European Council on Foreign Relations (ECFR), subrayó que la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha alterado la producción de petróleo y el suministro a los mercados mundiales, lo que ha impulsado los precios al alza. «En algunas semanas, el tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz vuelve a niveles anteriores a la guerra, solo para volver a caer después», explicó a ‘Euronews Business’.
Kardas apuntó que estas perturbaciones afectan especialmente a la UE, ya que depende de las importaciones de petróleo procedentes de fuera del bloque para cubrir entre el 90% y el 95% de sus necesidades. Según Eurostat, esta dependencia alcanzó el 96,6% en 2024.
Wolfgang Eichhammer, experto sénior del Institute for European Energy and Climate Policy (IEECP), coincidió en que las tensiones en Oriente Medio tienen el mayor impacto, ya que los suministros se reducen o se vuelven menos seguros. No obstante, señaló que la elevada demanda mundial también influye, puesto que Europa compite por el crudo con compradores asiáticos, especialmente China.
El gráfico que compara el valor y el volumen de las importaciones muestra cómo la factura se ha disparado mientras la cantidad de petróleo importado se ha mantenido prácticamente estable. En el segundo trimestre de 2026, la UE gastó 82.700 millones de euros en importaciones de petróleo, frente a los 50.300 millones del mismo periodo del año anterior. Los volúmenes importados solo aumentaron ligeramente, de 105,2 millones de toneladas a 110,2 millones.
El mismo patrón se observa en los últimos cinco años. Los volúmenes trimestrales de importación oscilaron entre 105 y 123 millones de toneladas, mientras que la factura pasó de 38.000 millones de euros a principios de 2021 a 91.300 millones en 2022. Posteriormente, descendió hasta los 47.800 millones a finales de 2025, antes de volver a repuntar.
El petróleo explica casi por completo el aumento de la factura de las importaciones energéticas de la UE. En el segundo trimestre de 2026, el bloque gastó 115.600 millones de euros en importaciones de energía, frente a los 81.400 millones del mismo trimestre de 2025. Los productos petrolíferos representaron 32.400 millones de los 34.200 millones de euros de aumento, es decir, cerca del 95%.
El gasto en otros productos energéticos apenas varió. Las importaciones de gas aumentaron en 1.600 millones de euros y las de carbón, en 400 millones, mientras que las de gas natural licuado (GNL) disminuyeron ligeramente, en 200 millones.
Los conductores pagan más en la gasolinera
Los conductores europeos ya han notado el impacto en las gasolineras. En la primera semana de enero de 2026, el precio medio del gasóleo en la UE era de 1,54 euros por litro. Los precios comenzaron a subir con fuerza en marzo, cuando superaron los dos euros por litro, y alcanzaron los 2,24 euros a finales de septiembre.
Esta cifra supera el máximo de 2022, de 2,03 euros. El 19 de octubre, el gasóleo se situaba en 2,14 euros por litro, un 38% más que a comienzos de año.
La gasolina siguió una trayectoria similar. Su precio pasó de 1,60 euros por litro a principios de enero a 2,10 euros a finales de septiembre, también por encima del máximo de 2022, de 2,03 euros. Desde entonces, ha descendido ligeramente, hasta los 1,99 euros. Llenar un depósito de gasóleo de 50 litros cuesta ahora unos 107 euros, frente a los 77 euros de enero.
Impacto en los hogares
Mu advirtió de que, a medida que los consumidores destinan más dinero a llenar el depósito, les queda menos para gastar en otros bienes, como alimentos y productos de uso diario. «Esperaría que los precios de los alimentos, el transporte público y otros productos cotidianos aumenten, ya que el gasóleo se utiliza ampliamente en el transporte pesado y los autobuses», añadió.
Kardas señaló que el impacto variará según el sector. «El transporte, la calefacción, la agricultura y las industrias manufactureras intensivas en energía notarán una presión inmediata y trasladarán a los consumidores finales el aumento de los costes de transporte de mercancías, de los servicios públicos y de los combustibles fósiles, mientras que los sectores basados en los servicios permanecerán en gran medida protegidos», afirmó.
¿Cuánto tiempo durará?
Los expertos no prevén que los costes de las importaciones de petróleo disminuyan a corto plazo. Sobre la posibilidad de que sigan siendo elevados en los próximos meses, Mu respondió: «Por desgracia, sí, porque no vemos una forma práctica de poner fin al conflicto».
También señaló que los mayores costes del transporte marítimo y de los seguros quizá todavía no se reflejen por completo en la factura del segundo trimestre, pero podrían impulsar los costes al alza en el tercero y el cuarto.
Kardas prevé que los costes vinculados al conflicto «persistan en los próximos meses y bien podrían prolongarse hasta 2027». Eichhammer también considera que existe un alto riesgo de que los precios del petróleo se mantengan elevados o vuelvan a subir.




