Las ciudades puerto atraviesan una etapa de transformación estratégica en América Latina. El crecimiento del comercio exterior, la modernización de la infraestructura logística y la presión por avanzar hacia modelos urbanos más sostenibles han puesto nuevamente en el centro del debate la relación entre los puertos y las comunidades que los rodean. En este escenario, la articulación entre desarrollo económico, planificación territorial y participación ciudadana aparece como uno de los principales desafíos para las autoridades y actores del sector marítimo-portuario.
En Perú, la expansión de proyectos portuarios y corredores logísticos ha abierto nuevas oportunidades para fortalecer la competitividad regional, pero también ha evidenciado la necesidad de construir una gobernanza más integrada entre ciudades, puertos y ciudadanía. Los consejos ciudad-puerto han comenzado a ganar relevancia como espacios de diálogo capaces de reducir tensiones, coordinar intereses y promover una visión compartida sobre el futuro urbano y portuario. A ello se suma el creciente interés por consolidar clústeres portuarios que permitan potenciar encadenamientos productivos, innovación y desarrollo territorial.
Para profundizar en estos temas conversamos con Gustavo Puma Cáceres, director del Instituto Ciudad y Vivienda, quien analiza los desafíos que enfrentan las ciudades puerto en Perú y América Latina, el papel que pueden desempeñar los consejos ciudad-puerto en la construcción de consensos y la importancia de avanzar hacia ecosistemas logísticos más colaborativos e integrados. Desde su mirada, el vínculo entre puerto y ciudad será determinante para definir la competitividad y sostenibilidad de los territorios en las próximas décadas.
En el contexto del crecimiento del comercio exterior en América Latina, ¿Qué desafíos y oportunidades enfrentan hoy las ciudades-puerto en Perú y la región para lograr un desarrollo equilibrado entre expansión portuaria, sostenibilidad urbana y calidad de vida de sus habitantes?
El principal desafío que enfrentan nuestras ciudades-puerto es la ausencia de la planificación territorial integrada, hay una mirada por separado del puerto y la ciudad, pero ambos son un solo sistema que se tienen que integrarse. En el caso Perú estamos viendo que las grandes inversiones portuarias llegan sin que el Estado esté preparado para absorber su impacto en términos sobre todo económicos – industriales, urbanos, sociales y ambientales.
El caso de Chancay es paradigmático que el mega puerto «agarró desprevenido al Estado peruano en acciones y medidas de planificación urbano-territorial, social y económica» he sido coordinador técnico del plan de desarrollo urbano de la ciudad puerto de chancay ha pasado cerca de un año y medio y hasta el momento la municipalidad provincial de Huaral no aprueba el Plan de Desarrollo Urbano (PDU) de Chancay por la no aprobación de este importante instrumento de planificación está generando tráfico de tierra, crecimiento desordenado, especulación del suelo, presión sobre servicios básicos y riesgos de informalidad y para el sector privado temor de hacer inversiones ya se va incrementado la delincuencia e inseguridad ciudadana.
La oportunidad radica en cambiar el paradigma, que es de pasar de pensar el puerto como una infraestructura aislada y concebirlo como parte de un modelo de «Ciudad-Puerto» un sistema integral sostenible. En ese marco, herramientas como el catastro urbano portuario basado en Sistemas de Información Geográfica (SIG) permiten proporcionar datos precisos sobre la propiedad, el uso del suelo y las zonas de riesgo, facilitando la toma de decisiones informadas y promoviendo la transparencia y la participación ciudadana. La meta final es equilibrar el crecimiento económico con la protección ambiental y el bienestar social, impulsando las políticas públicas inclusivas que garanticen calidad de vida para los habitantes de estas ciudades.
Los consejos ciudad-puerto han ganado relevancia como espacios de gobernanza colaborativa. ¿Qué rol cumplen actualmente en la articulación entre autoridades, comunidad, sector privado y puertos, y qué aprendizajes puede tomar América Latina de experiencias exitosas en la región y el mundo?
Si bien es cierto que estos espacios de Gobernanza Territorial son importantes, en el caso peruano el único Concejo Ciudad Puerto instalado y creado mediante ordenanza municipal que tiene rango de ley, ya que estas normas poseen la máxima jerarquía dentro de los gobiernos locales es el Concejo Ciudad Puerto de Islay – Matarani, en la región Arequipa, creado el 2023. En dicho espacio, el señor alcalde del Distrito de Islay, Horacio Irwin Santoyo Chalco, me brindó su confianza para actuar como gestor e impulsor de esta iniciativa de gobernanza, en la que participaron la Autoridad Portuaria Nacional (APN), el sector público, el sector privado, la academia y la sociedad civil.
En contraste, con otros puertos de Perú de importancia para el desarrollo portuario y económico del país, como el Callao y Chancay, no cuentan con un Concejo Ciudad Puerto, y que deberían tenerlo.
Los Consejos Ciudad-Puerto son hoy espacios fundamentales para la gobernanza local y la toma de decisiones compartidas. Su principal función es fomentar la participación ciudadana en asuntos gubernamentales, promover la transparencia y representar los intereses del pueblo en su conjunto en temas de desarrollo urbano, servicios básicos, educación, salud transporte, seguridad ciudadana, medio ambiente y economía local.
El gran reto que enfrentamos es la incertidumbre, uno planifica a corto y media plazo, y la dinámica social-económica global y regional cambia rápidamente ya sea por factores endógenos y exógenos, construir una visión conjunta de futuro con prospectiva estratégica colaborativa al año 2050, con escenarios para reducir la incertidumbre donde la gobernanza territorial se convierta en el elemento determinante para articular a todos los actores (stakeholders) con el único objetivo de lograr el «BIEN COMÚN» para los pueblos de las ciudades puerto.
La experiencia de Islay-Matarani y Chancay, en el 2024 donde se ha logrado un «hermanamiento estratégico de las dos ciudades puerto» y se ha iniciado la elaboración de sus planes de desarrollo urbano con visión al 2050, es un ejemplo de buenas prácticas que América Latina debe replicar. La lección clave es que el diálogo y el consenso no son opcionales, sino la base sobre la cual se construye el desarrollo sostenible.
La consolidación de clústeres portuarios aparece como una herramienta clave para elevar competitividad y generar encadenamientos productivos. ¿Cómo puede Perú fortalecer la integración entre puertos, logística, industria, academia e innovación para construir ecosistemas portuarios más dinámicos?
Quisiera empezar definiendo que es Un clúster portuario (o puerto como hub logístico) va mucho más allá de un simple puerto o de una ciudad puerto con instalaciones ampliadas o una zona industrial aledaña. Se trata de un ecosistema económico y productivo altamente integrado, donde convergen y se articulan estratégicamente una amplia gama de actores públicos y privados alrededor de la infraestructura portuaria. Para graficarlo de manera sencilla, imaginemos que un puerto tradicional es solo una «puerta de entrada y salida» de mercancías. Un clúster portuario, en cambio, funciona como un «centro neurálgico» que procesa, transforma y agrega valor a esas mercancías antes de redistribuirlas
La construcción de ecosistemas portuarios dinámicos requiere un enfoque cuádruple de colaboración entre el sector público, el privado, la comunidad portuaria y la academia. Este trabajo articulado permite planificar el territorio e implementar políticas públicas de manera eficiente.
Para fortalecer esta integración, propongo cuatro acciones concretas:
- Implementar instrumentos de planificación urbano-territorial para todas las ciudades puerto de Tumbes a Tacna, que sirvan de base para la articulación logística e industrial juntamente con los corredores viales económicos.
- Promover la Creación de la Autoridad Autónoma de Puerto Corío como un organismo público técnico especializado, con autonomía administrativa y económica. Bajo un modelo de gobernanza territorial multinivel descentralizada, esta entidad eliminará la burocracia, funcionará como ventanilla única y garantizará que la planificación urbana y portuaria avancen en paralelo.
Objetivo central es Convertir a Corío en el motor y HUB logístico-industrial del Sur Peruano, articulado al Tren Bioceánico, generando valor agregado (industrialización), La propuesta central es transitar de la simple construcción de un puerto a la consolidación de una verdadera «Ciudad-Puerto», convertirse en el motor de un Clúster Portuario Andino que genere industrialización y valor agregado, integrando el sur del Perú con Chile, Brasil, Bolivia y Argentina
- Crear y Promover el Clúster Portuario Andino que es una propuesta real y técnica , para integrar Chancay, Corío y todos los puertos del litoral peruano con los puertos de los países vecinos a través de los corredores bioceánicos , que ganamos los 140 Millones de personas que conformamos la comunidad andina y parlamento Andino , con ello dejemos de improvisar , planificamos y construimos nuestras ciudades puerto, atraemos inversión privada mundial , generamos miles de empleos en cada país y de paso industrializamos los países de la región andina.
- Promover la creación de Autoridades Portuarias Regionales con autonomía administrativa, funcional, técnica y financiera, que actúen como entes descentralizados para desarrollar la competitividad de cada macrorregión.
- Utilizar herramientas tecnológicas como el catastro urbano portuario SIG para analizar información crítica para la toma de decisiones.
En resumen, un clúster portuario es la máxima expresión de la planificación territorial aplicada al sector marítimo-logístico: un tejido denso, colaborativo y orientado al futuro, donde el puerto no es un fin en sí mismo, sino el catalizador del desarrollo económico sostenible de toda una región.
El puerto de Chancay está llamado a redefinir la conectividad marítima de Sudamérica con Asia. ¿Cómo evalúa su impacto en la competitividad logística de Perú y en el equilibrio portuario de la región?
El Puerto de Chancay es un parteaguas. Reconfigurará el tejido económico y social del Perú, así como también va a reconfigurar la planificación territorial del país: habrá un antes y un después. Su impacto en la competitividad logística nacional es innegable: la inversión total es de $ 3500 millones y en su primera etapa fue una inversión de $1300 mil millones de dólares, permitirá reducir en 10 días los viajes de Asia a Sudamérica y se estima que su aporte al PBI nacional Perú podría ser cercano al 1%.
Mi visión es clara: Chancay no viene a competir, viene a complementar se convierte en un centro de acopio marítimo, logístico, portuario e industrial. Es probable que en el mediano plazo sea el primer puerto del Perú, movilizando un millón de TEU en su primer año. Pero el «estornudo chancayano” desde el 2025 ya está llegando también a puertos como Matarani que es la primera ruta naviera que abrió Chancay, dinamizando el cabotaje y convirtiendo a Matarani en el principal centro logístico de la cuenca del Pacífico en América del Sur. El equilibrio regional se logrará si todos los puertos del país, desde el Callao hasta Matarani, se articulan en un sistema logístico nacional e internacional, no en una competencia aislada.
En paralelo al avance de Chancay, el proyecto del puerto de Corío aparece como una apuesta de largo plazo. ¿Qué rol estratégico podría jugar dentro del mapa portuario peruano y cómo se complementaría —o competiría— con otros terminales del Pacífico sur?
Como ex coordinador técnico de puerto Corío el 2022 El puerto de Corío no es una apuesta más; es una decisión de país con el potencial de transformar el futuro logístico del sur peruano. Su rol estratégico se basa en su ventaja comparativa más relevante de su calado natural de 28 metros, muy superior a los 15 o 18 metros del Callao o Chancay. Esta profundidad le permitiría recibir a las embarcaciones más grandes del mundo (superpospanamax), de hasta 26 mil TEU, posicionándolo como un hub de primer orden.
Corío es el complemento natural de Chancay, no su competidor. Mientras Chancay se perfila como puerto de enlace para la macrorregión norte y centro, Corío sería el gran puerto del sur, permitiendo la descentralización portuaria efectiva y un polo de desarrollo para Arequipa y el macrorregión sur, que históricamente ha sido relegada en la planificación portuaria nacional.
Pero debemos destrabar Corío, y si se logra resolver los problemas de gobernanza que hoy lo tienen paralizado, será la pieza que complete el rompecabezas logístico del Perú. Hace 3 años y medio se dejó dos hitos muy importantes para el tema de corío.
1) Se dejo firmado un convenio entre el gobierno regional de Arequipa y la APN para hacer el perfil del proyecto del Terminal Portuario corío ( ahí se veía la oferta y el estudio de la demanda para ver si existe la caga)
2) Se dejo instalado la Autoridad Portuaria Regional de Arequipa y la actual gestión de Rohel Sánchez gobernador de Arequipa, a quien no tiene la voluntad política de implementar el directorio y hasta el momento no tenemos el estudio de la demanda.
¿Qué desafíos en materia de infraestructura terrestre, intermodalidad y regulación debe resolver Perú para capitalizar plenamente inversiones portuarias de gran escala como Chancay y Corío?
El principal desafío que debemos resolver de manera inmediata es la infraestructura terrestre y la intermodalidad. La pregunta que todos debemos hacernos es: ¿están nuestras carreteras preparadas para el volumen de carga que generarán estos puertos? En el caso de Matarani, por ejemplo, la interrogante es si colapsará la carretera Arequipa-Matarani-Ilo con toda la carga que viene y va. No basta con tener puertos de primer nivel si la conexión con los centros de producción.
En materia regulatoria, el avance del proyecto Corío evidencia las debilidades de la articulación intergubernamental. El convenio marco suscrito en 2022 entre la APN y el Gobierno Regional de Arequipa venció sin avances, y la Autoridad Portuaria Regional de Arequipa, constituida formalmente, nunca fue convocada a sesión por Rohel Sánchez Gobernar Regional de Arequipa. Ante ello debemos de crear mecanismos de gestión que trasciendan los periodos de gobierno y generen certidumbre para la inversión y por di a conocer mi Propuesta técnica de Crear la Autoridad Autónoma de Puerto Corío. Una regulación clara y estable es la base para que la inversión privada pueda materializar estos proyectos.
Desde una mirada regional ¿Cree que estos proyectos pueden convertir a Perú en un hub logístico del Pacífico latinoamericano, o aún existen brechas estructurales que podrían limitar esa aspiración?
Perú tiene el potencial, la ubicación geográfica y los proyectos para convertirse en el hub logístico del Pacífico latinoamericano. Las ventajas comparativas de puertos como Matarani frente a Arica e Iquique ya están atrayendo exportaciones de países como Brasil y Bolivia hacia los mercados de Estados Unidos y Asia. La combinación de Chancay al norte y Corío al sur, funcionando como un sistema complementario, posicionaría al Perú como la puerta de entrada y salida del comercio de la cuenca del Pacífico.
Sin embargo, existen brechas estructurales muy significativas que limitan esta aspiración. La principal es la falta de planificación y gobernanza. No podemos aspirar a ser un hub si el Estado se sigue viendo rebasado por las inversiones privadas, como ocurrió en Chancay. No podemos aspirar a ser un hub si se está cambiando de presidente cada cierto tiempo, del 2016 al 2026 hemos tenido 8 presidentes tenemos una alta inestabilidad política y no damos garantías jurídicas al inversionista privado.
Tampoco podemos consolidarnos si proyectos estratégicos como Corío quedan postergados por falta de voluntad política y continuidad en las políticas de Estado como el caso del Gobierno Regional de Arequipa. El Perú necesita una visión de largo plazo que trascienda a los gobiernos de turno y consista en una verdadera política nacional de desarrollo portuario.
Considerando el creciente interés internacional por corredores logísticos más eficientes, ¿Qué oportunidades abren Chancay y Corío para el comercio exterior, la atracción de inversión y el desarrollo industrial en Perú?
Las oportunidades son enormes y se despliegan en varios niveles:
- Para el comercio exterior: La combinación de la reducción de 10 días en los viajes desde Asia (gracias a Chancay) y la capacidad de recibir los buques más grandes del mundo (gracias a Corío) abaratará significativamente los costos logísticos y acelerará los tiempos de tránsito, haciendo más competitivas a las exportaciones peruanas.
- Para la atracción de inversión: El desarrollo del puerto de Chancay, la Zona y la futura zona de influencia de Corío abren la puerta a la creación de Zonas Económicas Especiales (ZEE)y parques industriales anexos todos, que atraerían inversión extranjera directa orientada a la manufactura, el ensamblaje y la redistribución de mercancías hacia todo el continente.
- Para el desarrollo industrial: Estos puertos funcionarán como motores de descentralización productiva. Mientras Chancay dinamizará la economía de la región centro-norte, Corío actuará como un articulador con otros megaproyectos como Majes Siguas II, permitiendo la agroexportación, los corredores mineros y el desarrollo de una industria de valor agregado alrededor del puerto.
- Para la conectividad ferroviaria – La formulación e implementación del Tren Bioceánico, para la entrada y salida a Puerto Corío de los productos y mercancías de Chile, Brasil, Bolivia y Argentina para el Sur Para el desarrollo industrial.





