El desafío de los flujos ilícitos y las economías ilegales no puede abordarse desde una sola institución, política pública o país; requiere de un enfoque integral y trasnacional, coincidieron participantes en el Seminario Flujos financieros ilícitos y economías ilegales: desafíos para una agenda de cooperación interinstitucional, que se celebró en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en la capital chilena.
En el encuentro, organizado por la CEPAL y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), se planteó que, en un contexto de bajo crecimiento, desigualdades persistentes, restricciones fiscales, brechas de productividad y capacidades institucionales insuficientes, América Latina y el Caribe enfrenta un fenómeno que ha adquirido una dimensión cada vez más estructural: la expansión y diversificación de las economías ilegales y del crimen organizado.
“Las organizaciones criminales operan de manera flexible, transnacional y articulada. Mientras ellas conectan rápidamente mercados, territorios y sistemas financieros, nuestras respuestas institucionales tienden a permanecer fragmentadas entre distintas competencias y jurisdicciones. Es una inercia histórica que hay que superar”, sostuvo José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la CEPAL, en sus palabras de inauguración.
“Necesitamos conectar las políticas económicas y productivas con las políticas fiscales, tributarias, aduaneras, financieras, de seguridad y justicia. Necesitamos compartir información. Necesitamos mejorar nuestras capacidades de medición. Necesitamos generar evidencia. Y necesitamos fortalecer la cooperación entre instituciones y entre países”, enfatizó la máxima autoridad del organismo regional de las Naciones Unidas.
José Manuel Salazar-Xirinachs advirtió que no se trata solamente de un problema de seguridad, sino que las economías ilegales deben ser entendidas también como un desafío de desarrollo y de gobernanza.
“La violencia, la extorsión, el control territorial y la penetración de mercados ilegales tienen consecuencias profundas sobre el desarrollo. Afectan la inversión, la productividad, la recaudación, la competencia, el empleo y las oportunidades económicas. También erosionan la confianza en las instituciones y debilitan la autoridad del Estado”, explicó el Secretario Ejecutivo de la CEPAL, llamando especialmente la atención sobre lo que se ha denominado la “zona gris de la economía”, un espacio en el que las fronteras entre las actividades legales e ilegales se vuelven más difusas y donde recursos provenientes de actividades criminales pueden circular, ocultarse, legitimarse y, eventualmente, reinvertirse en la economía formal.
Tras las palabras inaugurales, Francesco Forgione, ex miembro de los parlamentos siciliano e italiano y expresidente de la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre la Mafia y Fenómenos Criminales Similares de Italia, ofreció una conferencia magistral titulada “Flujos financieros ilícitos y economías ilegales, desafíos para América Latina y el Caribe a partir de la experiencia italiana”.
“El dominio territorial sigue siendo el requisito indispensable para la existencia del crimen organizado, tanto en Italia como en cualquier otra parte del mundo. Por ello es necesario atacar la riqueza y los activos de origen delictivo con el fin de redistribuirlos a la sociedad y facilitar la transformación de las empresas criminales en actividades legales y productivas. Sin embargo, no será posible derrotar al crimen organizado sin abordar las raíces socioeconómicas de la pobreza que lo alimenta”, dijo Francesco Forgione.
La exposición contó con comentarios de Luis F. Yáñez, Secretario de la Comisión de la CEPAL; Iván Flores, Senador de la República de Chile, en su calidad de Presidente ParlAmericas; Antonino De Leo, Oficial Superior de Políticas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito para la Región Andina y el Cono Sur (virtual); y Marco Pacheco Verón, Jefe de la Unidad de Apoyo a la Investigación Financiera Patrimonial de la Fiscalía Nacional del Ministerio Público de Chile.
Luis F. Yáñez resaltó en particular una frase del profesor Forgione: “La mafia no puede existir sin la política”. “Creo que esa idea debería ser el punto de partida de cualquier agenda regional sobre flujos financieros ilícitos, y no una nota al margen. Porque si la corrupción es la condición de posibilidad del crimen organizado, perseguir el dinero sin perseguir, al mismo tiempo, la captura política del Estado es atacar solo la mitad del problema”, apuntó.
En la misma línea, el Senador Iván Flores aseguró que “el crimen organizado no podría avanzar sin la corrupción y la impunidad”. “Intentemos trabajar juntos” en esto, exhortó el legislador ante una audiencia compuesta por representantes de gobierno e instituciones públicas, organismos internacionales, academia y sociedad civil.
Antonino De Leo, de UNODC, subrayó que, “aunque los contextos históricos y las estructuras criminales de Italia y América Latina y el Caribe son diferentes, existe una convergencia fundamental: la creciente capacidad de las organizaciones criminales para transformar riqueza ilícita en poder económico, político y social”.
Finalmente, Marco Pacheco Verón, de la Fiscalía Nacional de Chile, destacó que es necesario entender la investigación financiera patrimonial como un ciclo. “Tenemos que hacer esfuerzos, en el marco de la coordinación interinstitucional, por entender la investigación financiera patrimonial como un ciclo virtuoso, que va desde la identificación hasta la ejecución de estos bienes”.
Durante el seminario de dos días se abordaron, entre otros temas, la relación entre las economías ilegales y las trampas del desarrollo; los mecanismos de los flujos financieros ilícitos y el lavado de activos; los desafíos de medición y de generación de evidencia; el fortalecimiento de la inteligencia financiera y las capacidades institucionales; y la forma de aprovechar las oportunidades para profundizar la cooperación regional e internacional, de manera de avanzar hacia una agenda concreta de cooperación.




