Precio de la gasolina lleva inflación de EEUU a máximos de tres años

La guerra ha incendiado los precios en Estados Unidos. La inflación escaló en abril hasta el 3,8%, el mayor nivel en tres años, según los datos difundidos este martes por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en sus siglas en inglés). La escalada de precios se debe fundamentalmente al encarecimiento de la energía. En concreto, de los combustibles como consecuencia de la guerra en Irán.

Tal como publicó El País, el índice que recoge los productos energéticos se encareció un 17,9% interanual en abril. Por su parte, los alimentos se incrementaron un 3,2% durante el último año. “El índice de la gasolina subió un 28,4%. La electricidad aumentó un 6,1% en los últimos 12 meses que terminaron en abril y el índice de gas natural subió un 3%”, detalla la agencia estadística estadounidense.

“Los consumidores se esfuerzan por absorber el aumento de los precios de la energía, pero no encuentran mucho alivio en otros ámbitos”, explica Bret Kenwell, analista de Mercados de eToro en EEUU. “Los precios de los alimentos siguen subiendo, alcanzando la inflación interanual un máximo de varios años, mientras que los servicios básicos, que incluyen vivienda y atención médica, registraron su mayor inflación desde septiembre”, continúa, al tiempo que remata: “En otras palabras, la presión inflacionaria no se limita a la gasolina, sino que se refleja en todo el presupuesto familiar”.

La escalada inflacionaria tiene un claro detonante en esta ocasión. El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel bombardearon Teherán bajo el argumento, sin pruebas, de que el régimen iraní preparaba armas nucleares y seguía desarrollando su estrategia atómica sin autorización. Dos meses y medio después, las consecuencias sobre la economía se dejan notar en el bolsillo de los estadounidenses.

Desde que comenzó la guerra el precio del petróleo ha pasado de estar por debajo de 70 dólares el barril a estar por encima de los 110 dólares con una enorme volatilidad. La tensión en las materías primas energéticas se ha trasladado a los surtidores. La gasolina en Estados Unidos ha pasado desde menos de tres dólares a más de 4,5 dólares el galón, el mayor nivel desde el estallido de la guerra de Ucrania hace cuatro años. La cesta de la compra se ha encarecido, llenar el depósito del coche es cada vez más costoso y la Administración del presidente Donald Trump se enfrenta al creciente problema de la asequibilidad.

El índice general de artículos subió en abril un 3,8% respecto al mismo mes de 2025, después de haber subido un 3,3% en marzo. La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles de la cesta de la compra, como los alimentos y la energía, aumentó un 2,8% durante el año, tras un incremento del 2,6% en marzo.

La incipiente espiral inflacionista añade presión a la Reserva Federal, que en unas semanas se debe reunir con un nuevo presidente para decidir sobre los tipos de interés. Kevin Warsh asumirá las riendas de la Fed con un discurso favorable a la rebaja de tipos, pero la escalada de precios derivada de la guerra de Irán le podría obligar a enfriar sus ánimos y replantearse la política monetaria. Los operadores han elevado la probabilidad de una subida de tipos del banco central estadounidense antes de que finalice el año a cerca del 30%, según la encuesta recogida por CME Group.

En variación mensual, el IPC aumentó un 0,6% en términos desestacionalizados en abril, “después de aumentar un 0,9% en marzo”, explica la BLS. La energía se incrementó un 3,8% en abril en términos mensuales, lo que representa más del 40% del aumento mensual de todos los artículos. La vivienda también se encareció durante el pasado mes, un 0,6%. Por su parte, la cesta de alimentos subió un 0,5% mensual. Por último, el precio del consumo de alimentos en el hogar se elevó un 0,7% y el precio de los alimentos fuera del hogar lo hizo un 0,2%.

El informe también revela malas noticias para los trabajadores, ya que el salario medio real por hora disminuyó un 0,5% durante el mes y un 0,3% interanual. Los futuros bursátiles registraron pérdidas tras la publicación del informe, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron.

“La inflación es el principal lastre para la economía estadounidense en este momento”, afirmó para la cadena CNBC Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union. “Esto está perjudicando a los estadounidenses. Se está produciendo una verdadera crisis financiera. Por primera vez en tres años, la inflación está absorbiendo todas las ganancias salariales. Esto representa un revés para las familias de clase media y de bajos ingresos, y ellos lo saben”, añade.

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