La organización PAHAME trabaja activamente en la modernización de la operación portuaria guatemalteca con el objetivo de elevar la competitividad del país en el comercio exterior. Sus iniciativas apuntan a reducir los cuellos de botella que hoy encarecen el paso de mercancías por los puertos del país, generando ahorros directos para las empresas que dependen del comercio internacional.
La relevancia de PAHAME cobra mayor dimensión en el contexto de los costos logísticos guatemaltecos, que actualmente representan el 29% del valor de las exportaciones, uno de los índices más altos de la región centroamericana. Reducir esa cifra requiere intervenciones coordinadas en infraestructura, procesos aduaneros, tecnología y capacitación del recurso humano portuario.
Entre las acciones que impulsa la organización destaca la adopción de estándares internacionales en la gestión de terminales, la digitalización de procesos documentales y la mejora de la coordinación entre los distintos actores que intervienen en la cadena logística: navieras, agentes aduaneros, transportistas y autoridades de gobierno.
El sector exportador guatemalteco, que cerró 2025 con cifras récord en varios rubros agroindustriales, enfrenta el riesgo de perder competitividad si los costos logísticos continúan escalando. El impacto no es solo financiero: los retrasos en puertos y fronteras afectan también el cumplimiento de compromisos contractuales con clientes internacionales, dañando la reputación del país como proveedor confiable.
La cuarta edición del Congreso Green Logistics, celebrado en junio de 2026, colocó en el centro del debate la necesidad de una logística sostenible, resiliente y competitiva. Guatemala participó activamente con representantes de PAHAME y del sector privado presentando propuestas para reducir la huella de carbono del transporte de carga sin sacrificar eficiencia.
La modernización portuaria es también una condición sine qua non para aprovechar las oportunidades que abre el nearshoring en la región. Centroamérica compite directamente con México por atraer manufactura que se relocalizó desde Asia, y la calidad de la infraestructura logística es uno de los criterios decisivos para las empresas que evalúan dónde instalar sus operaciones.
PAHAME representa un modelo de articulación público-privada que Guatemala necesita replicar en otros nodos de su cadena logística para cerrar la brecha de competitividad que hoy le cuesta caro a sus exportadores.





