¿Qué hay detrás de la logística de alimentos?

Que un alimento llegue al consumidor en buenas condiciones requiere una operación logística que comienza antes de la compra y conecta distintas etapas, desde el almacenamiento hasta la distribución. En el caso de los productos perecibles, la coordinación de estos procesos es clave para mantener su calidad a lo largo de la cadena de abastecimiento.

Las ventas de supermercados crecieron un 20% durante el CyberMonday, realizado entre el 5 y el 7 de octubre, según la Cámara de Comercio de Santiago (CCS). Más allá de este resultado, las compras online también tienen un peso relevante en el mercado de alimentos: durante el primer trimestre de 2026, las ventas de comercio electrónico en Chile alcanzaron los US$2.562 millones, de los cuales US$459 millones corresponden a alimentos, bebidas y otros productos.

Detrás de estas ventas hay una operación que debe asegurar que los alimentos estén disponibles y lleguen en buenas condiciones a su destino. Esto implica coordinar inventarios, almacenamiento y distribución para abastecer tanto las tiendas físicas como los pedidos online. En el caso de los productos refrigerados y congelados, además, es necesario mantener la temperatura adecuada durante el transporte y la conservación para preservar su calidad y reducir las pérdidas.

En este escenario, la logística cumple un papel que va más allá del traslado de productos: debe asegurar que los alimentos lleguen a destino en las condiciones requeridas, independientemente del canal de compra.  Así lo plantea Lucas Ballivián, gerente general de Emergent Cold LatAm en Chile: «El desafío ya no es solo mover alimentos de un punto a otro. Hoy debemos garantizar disponibilidad, calidad y trazabilidad en cada etapa de la cadena logística, independientemente del canal de compra. Eso requiere infraestructura especializada, tecnología y una operación capaz de responder a un entorno de consumo cada vez más dinámico».

La infraestructura especializada es uno de los componentes de esa operación, especialmente cuando se trata de conservar alimentos destinados a mercados internacionales. En San Antonio, Emergent Cold LatAm contempla poner en operación dos nuevos túneles de congelación, con capacidad para procesar más de 10.500 toneladas anuales de alimentos para exportación.

Esta capacidad se integra a una cadena que conecta la producción con los mercados de destino y en la que el almacenamiento, el control de temperatura y la distribución deben funcionar de manera coordinada. Tanto para el abastecimiento interno como para la exportación, mantener las condiciones adecuadas durante el recorrido es fundamental para resguardar la calidad de los alimentos.

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