Los desvíos por el Cabo caen a mínimos de dos años, pero Suez sigue lejos de normalizarse

El número de portacontenedores que navega desde Asia hacia Europa rodeando el Cabo de Buena Esperanza cayó a su nivel más bajo desde 2024, impulsado por el regreso gradual de algunos servicios al Canal de Suez. La disminución marca el nivel mínimo en dos años de desvíos, una señal importante para las cadenas de suministro globales que dependen de la ruta más corta entre Asia y Europa.

La caída responde principalmente a mayores tránsitos de Maersk y CMA CGM, compañías que comenzaron a utilizar nuevamente el corredor del mar Rojo de manera selectiva después de largos períodos de desvíos alrededor de África. Ambas navieras figuran entre las más grandes del mundo y sus decisiones de ruta tienen un efecto directo sobre la capacidad disponible, los fletes y los tiempos de tránsito en todo el comercio marítimo global.

El cambio no representa una normalización completa del tráfico por el Canal de Suez. Varias navieras continúan evaluando cada servicio por separado y mantienen la posibilidad de volver al Cabo si empeoran las condiciones de seguridad en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.

Retorno parcial y condicionado

Maersk ha descrito sus movimientos como parte de un proceso gradual y reversible. CMA CGM, por su parte, combina servicios que atraviesan Suez con otros que todavía utilizan la ruta más larga por el sur de África. Esta estrategia dual permite a las navieras mantener flexibilidad operativa ante un escenario de seguridad que sigue siendo incierto.

Menores tiempos y más capacidad disponible

El tránsito por Suez permite acortar en al menos una semana determinados viajes entre Asia y Europa, reduciendo consumo de combustible y días de navegación. También libera capacidad efectiva, porque una rotación más corta requiere menos buques para mantener una frecuencia semanal. Si más servicios regresan simultáneamente, este efecto podría aumentar la oferta de espacio y presionar las tarifas a la baja.

Riesgo de nuevos cambios de ruta

La principal incertidumbre continúa siendo la seguridad en el mar Rojo y Bab el-Mandeb. Las amenazas de nuevos ataques obligan a las navieras a conservar planes alternativos y modificar itinerarios con poca anticipación. Para los embarcadores, la convivencia entre servicios vía Suez y rutas por el Cabo puede generar diferencias importantes en tiempos de tránsito, conexiones y fechas de entrega incluso dentro de una misma compañía.

La tendencia actual confirma una recuperación parcial del Canal de Suez, pero todavía no un regreso generalizado del transporte marítimo. La estabilidad del corredor dependerá de que las condiciones de seguridad permitan sostener los cruces durante los próximos meses.

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